Dáme ese Amor
No quiero Amor que no sabe dominarse, de
ése que como el vino parte su vaso, espumoso, y se derrama, y se desperdicia en
un momento.
Dáme ese Amor fresco y puro como tu
lluvia, que bendice la tierra sedienta y colma las tinajas del hogar. Amor que
cale, bajando hasta su centro, la Vida, y allí se extienda como savia invisible
hasta las ramas del árbol de la existencia, y haga nacer las flores y los
frutos.
¡Dáme ese Amor que conserva tranquilo el
corazón, en plenitud de paz!
R.Tagore



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